Sorteando la Guarrés – Cap1

Logo Guarro-FresaParte del principio de este blog es enseñarle a usted que una cantidad lo suficientemente guarra puede ser buena. Así mismo una buena cantidad de la corriente fresa es buena. La palabra clave es Equilibrio.

 

Originalmente había pensado este post como el primero de varias experiencias con la gente que no busca el equilibrio entre los entes Guarro-Fresa y que se tiran hacia uno u otro extremo, que al final es el LADO OSCURO; finalmente preferí que fuera un área didáctica donde ustedes puedan ver ejemplos claros de cómo un sensei-tlatoani trata algunas situaciones que le ponen en duda su fe. Así que pongan atención y aprendan.

Esta sección estará formada por escenarios meramente imaginarios. En cualquiera de las situaciones, cualquier parecido con algo que haya pasado hace dos semanas, es mera coincidencia –de veritas-. Sin más, acá el primero de ellos.

 

 

Escenario 1: La fiesta de un amigo de hace años.

Caso 1: La exnovia malcopeando.

 

Imaginemos un escenario común. Por ejemplo, una fiesta de un viejo amigo. Seguramente encontrará ahí gente que no ha visto en mucho tiempo y que le dará gusto reconocer y acercarse a saludar. Hasta ahí las fuerzas están en equilibrio. Cuando en esa misma fiesta se encuentra a aquella exnovia con la que terminaste mal, o a aquel wey que siempre te tiró mala onda o que te tenía envidia, el equilibrio se pone en peligro…

¿Qué pasaría si tu exchica comienza a tirarte la onda o quiere comenzar a “acercarse”? Es evidente que una persona que no tendría clara la verdad en su mente basada en el equilibrio podría hacer dos de las siguientes cosas:

Fresa: En principio, no solo malcopear es malo, sino que también es guarro. Tu actitud con ella al verla tan borracha puede ser esta: La miras a la cara, luego la barres de arribita hasta abajo, admiras la subida estrepitosa de peso que ha tenido su cuerpo desde la última vez que estuviste con ella y de paso te das el lujo para decirte: “no está tan chida como antes”. Cuando te saluda –y te das cuenta que ya anda algo pedona-, usas la papa más grande que tienes en tu bolso, la metes en tu boca, y lo usas para saludarla y enviarle saludos a su familia, mientras le comentas de tu último viaje al extranjero que hiciste con tu chica (que entre líneas se lee como: “mira lo que te perdiste, Loser!”). Eso, amigos míos, es un extremo de la oscuridad: probablemente destrocen una ya lacerada autoestima y eso los dioses lo castigan.

Guarro: El otro lado es que, cuando tu nueva novia se va al baño, te jalas a la ebria y le plantas unos besotes fumándote su aliento a tumba egipcia y le metes mano hasta donde te deje el reloj. Otra reacción posible es que le empieces a reclamar por qué se besó con uno de tus examigos armando una gritadera y terminarás mal parado, y tu viejo amigo no volverá a invitarte a su casa… Sin mencionar que tu chica actual se sacará de onda.

El Guarro-Fresa sabe manejar esta situación y he acá la respuesta correcta según lo que los ancestros han escrito en los papiros y las tablas con su conocimiento.

 

Guarro-Fresa: Si tu exchica anda mal copeando, salúdala tranquilamente, preséntale a tu nueva novia y se cortés con ella. No permitas que se acerque mucho y tampoco te agarres a platicar toda la noche con ella. Si tu chica se va al baño y la señorita en cuestión se te acerca, deja que se acerque y luego te levantas por un trago y le invitas uno… Tárdate en el ponche hasta que veas que tu chica ha vuelto y entrégale su trago. No vale la pena guardar rencores del pasado, dejar que las cosas fluyan te ayudarán a mantener el equilibrio… Por otro lado, si de plano la chica se cae de borracha, dile a un amigo tuyo que le traiga ganas que por qué no la lleva a su casa, seguramente los dos terminarán muy agradecidos por el favor.

 

 

Caso 2: El ataque de un Guarro:

En la misma fiesta, la gente se empieza a poner en tono y como siempre, hay gente que se transforma en el borracho bilingüe, el borracho alegre, el llorón, el amigo de todos, el “tu-siempre-has-sido-mi-hermano” y sobre todo el más peligroso de todos: “El borracho busca pelea”. Imagine ahora que uno de sus mejores amigos anda poniendo música. Definitivo que la música en reuniones de distintos estratos sociales y de iluminaciones guarro-fresas son algo complicadas. Seguramente algún guarro se sienta ofendido al quitar la charanga o la salsa y se sienta dominado por sus instintos bestiales. De un momento a otro, sin esperarlo y sin razón aparente, el guarro comienza a propinar una madriza a tu amigo… ¿Qué harías?

Fresa: Gritale como loco a tu guarura y dile que le ponga una madriza al pobre idiota ese. Luego llama al mejor amigo de papá que es uno de los mejores abogados del país y le empieza a armar un pancho, llama a la policía, a la juda… Seguramente llegará un helicóptero, la prensa, la casa de tu amigo se volverá un circo… No debe ser así. El poder que uno tiene debe usarlo para construir, por mucho que se haya pasado de rosca.

Guarro: Agarras la mesa de centro de tu cuate y se la estrellas en la cabeza del hijo de su P*** *A*RE que se atrevió a tocar a tu super brother. Cuando está en el piso agarras su cabeza y la azotas hasta que ves cómo tus manos se llenan de color esmeralda. Cuando el tío ese ya no es mueve, te levantas, lo pateas y le escupes… “La violencia trae más violencia”. La solución no está en dar golpes hasta que sangre, eso podría meterte en un problema grande (y a la cárcel también).

La vida de un guarro-fresa es difícil. Algunas veces la peda nos lleva a tener que convivir con este tipo de gente y solo aquellos que tienen la iluminación son capaces de salir bien librados. ¿Qué haría una persona en equilibrio?

Guarro-Fresa: La cosa es estar a las vivas. Si ves que hay guarros cerca, no bajes nunca la guardia. En caso de que alguien intentara atacar a traición (porque generalmente los guarros hacen eso, atacan por la espalda) te levantas y alertas a tu compa. Si el golpe es evidente, usa tus mejores técnicas de Aikido o de plano un golpe a la nariz para que se calme. Golpear en autodefensa es algo que la gente valora y aprecia. No armes bronca en la casa de tu amigo, si ven que respondiste la agresión seguramente otros calmarán el pedo. Discúlpate con el dueño de la casa por tal espectáculo y retírate de la escena, seguramente el guarrito ese irá por su bandita. Si acertaste un hit en su cara, podrás ir tranquilo. Si no, no te apures, la vida siempre castiga a quien obra mal.

Hasta aquí este primer ejercicio. Si tienen más ejemplos de lo que es la vida guarra, fresa y el equilibrio, no duden en comentarlo.

En caso de tener duda si actuaron correctamente ante una situación, también podemos orientarlos…

Carpe Diem.
Gong.

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